Solicitan prevenir la violencia con enfoque de salud mental

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El acuerdo surgió del Pleno del Congreso de BC al aprobarse proposición con punto de acuerdo presentada por la diputada Montserrat Murillo López
MEXICALI, B.C., AGOSTO 31 DE 2025.- Implementar programas estructurales con enfoque de derechos humanos, perspectiva comunitaria y participación activa de adolescentes y jóvenes, es una responsabilidad ética de las autoridades y una necesidad urgente ante los desafíos sociales, consideró la diputada Dunnia Montserrat Murillo López, al presentar ante el Pleno del Congreso del Estado una proposición con punto de acuerdo para enviar exhortos a distintas autoridades con el fin de que fortalezcan los programas de prevención de la violencia con enfoque en salud mental.
«La prevención de la violencia, la atención integral a las juventudes y el fortalecimiento de la salud mental, no pueden seguir siendo tareas secundarias ni respuestas reactivas», enfatizó y estableció que son esos programas, «pilares fundamentales para la construcción de comunidades seguras, cohesionadas y con futuro, por lo que invertir en prevención y salud mental es invertir en paz, en desarrollo humano y en justicia social”.
La diputada Montserrat Murillo indicó que la violencia y la delincuencia son temas urgentes y prioritarios para el Estado y la población en general, ya que afectan a todos los niveles y sectores de la sociedad, aquejando el desarrollo de la economía, el progreso social, comunitario y el bienestar humano con efecto a corto, mediano y largo plazo.
La proposición, aprobada por el Pleno de las diputadas y los diputados, fue para exhortar al gobierno federal a que, través de la titular de la Secretaría de Gobernación (SEGOB), Rosa Icela Rodríguez; del titular de la Secretaría de Salud (SSA), David Kershenobich Stalnikowitz, y el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Mario Delgado Carrillo, se dote, diseñe y fortalezcan programas estructurales de prevención de la violencia en comunidades, con un enfoque en salud mental.
De igual forma, propuso priorizar la creación de programas de intervención temprana dirigidos a jóvenes, fomentando entornos seguros con una estrategia de salud mental, accesible y culturalmente pertinente, que garantice la atención psicológica y psiquiátrica oportuna y de calidad para la niñez, adolescentes y jóvenes, especialmente en contextos donde la violencia ha generado traumas individuales y colectivos.




