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Evade AMLO a grupos manifestantes en breve visita a Mexicali

  • Ni siquiera bajó el vidrio del auto en que llegó y se fue del Centro de Gobierno

MEXICALI, B.C., JUNIO 25 DE 2021.- No obstante que eran pocos y ninguno de ellos llevaba temas en contra suya o de su gobierno, el Presidente Andrés Manuel López Obrador evadió, y prácticamente ignoró, a los grupos que se manifestaron en las afueras de Palacio de Gobierno, donde estuvo por espacio de menos de dos horas en la breve visita que realizó a esta capital, al iniciar una gira que lo llevará por los seis municipios de la Entidad.
El mandatario nacional arribó al lugar al filo de las 11.15 horas a bordo de una camioneta blindada que encabezó una comitiva de unas ocho unidades del mismo tipo.
A su llegada, no tuvo mayores problemas para ingresar al estacionamiento del sótano de la sede del Poder Ejecutivo del Estado, ya que algunos de los reducidos grupos manifestantes se habían concentrado en un acceso que está sobre la calzada Independencia, por donde erróneamente se pensó que podría ingresar debido a que en ese punto se concentraba lo más fuerte del dispositivo de seguridad con que se rodeó el inmueble, que fue cerrado con vallas metálicas.
Solamente uno de los grupos manifestantes, que eran los familiares y amigos de Rosa Isela y Leah, madre e hija que fueron atropelladas y muertas por un conductor presumiblemente ebrio, en hechos ocurridos la noche del 28 de mayo pasado, logró hacer llegar un escrito pidiendo su intervención en busca de justicia. Y lo hicieron, gracias a que una de ellas logró acertar por una ventanilla trasera al lanzarle el documento.
La salida, por la misma puerta por donde entró, se le dificultó un poco más, ya que algunos de los manifestantes se atravesaron a su vehículo y estuvo “varado” por espacio de unos diez minutos, escuchando múltiples voces que le reclamaban atención directa a los asuntos que habían ido con la intención de plantearle en forma directa.
En ningún caso y por ningún tema mostró interés y, a lo más, a señalas les pedía que entregaran sus peticiones a uno de sus colaboradores. Por momentos, el rostro de López Obrador mostró enfado e irritación, por lo que los hombres y mujeres identificados como “siervos de la nación” arreciaron su labor para despejar el frente del vehículo y permitir que éste siguiera circulando.
En la Suburban donde viajaba el Presidente de la República también se encontraba el gobernador Jaime Bonilla Valdez.
“NO SOMOS SUS ENEMIGOS”, LE DECIAN
Ninguna de las peticiones que a gritos le hicieron a AMLO parecieron interesarle. Lo único que alcanzó a sugerir, a señas, es que se entregaran los documentos y sus datos a uno de sus ayudantes. Ni siquiera le conmovió la frase de “no somos sus enemigos” que uno de los manifestantes le lanzó para sugerirle una reunión o un encuentro posterior para tratar los temas que llevaban.
Los grupos manifestantes eran pocos: uno, el que integró con dos o tres personas más, el Frente Cívico Mexicalense, con Sergio Tamai Quintero a la cabeza, quien iba a recordarle el compromiso que hizo en su campaña de dar una nueva tarifa eléctrica para Mexicali y para denunciar, según él, abusos de funcionarios de la CFE con los usuarios locales.
También estaba un grupo, igualmente reducido, de los llamados exbraceros, que siguen reclamando el pago de ahorros que habrían hecho durante el tiempo que trabajaron en el campo estadounidense.
Otro grupo un poco más numeroso, era el de familiares y amigos de ex agentes de la Guardia Estatal de Seguridad e Investigación (GESI) que, afirmaron, fueron acusados falsamente de participar en el secuestro de una persona. Concretamente, exigían la intervención presidencial para que se haga justicia a Salvador Zepeda Mendoza, uno de los elementos policíacos que fueron involucrados en ese caso y el único que permanece encarcelado, aunque también se exigió lo mismo para otros implicados que aparentemente han demostrado su inocencia.


Igualmente, con alrededor de una docena de personas, estuvieron con lonas y pancartas miembros de la Unión Nacional de Jubilados y Pensionados del IMSS, que son trabajadores retirados de esa institución que están reclamando el pago de su Fondo de Ahorro para el Retiro a nivel nacional. Localmente, los afectados son alrededor de 1,300.


A la llegada del convoy presidencial, también se hizo notar un joven que portaba una cartulina en la que reclamaba por las expresiones que los últimos días ha tenido López Obrador contra la llamada clase media. “Presidente, soy clase media y aspiro a un mejor futuro para mi familia”, decía la cartulina que, según el manifestante (un hijo del exalcalde panista Rodolfo Valdez), alcanzó a mostrar al propio Presidente a su ingreso a la rampa de acceso al Palacio de Gobierno.


Y eso fue, la lectura de algunas mantas, lonas y pancartas, lo que muy posiblemente hayan tenido como único logro los muy pocos manifestantes que tuvo esta visita presidencial a Mexicali, donde, insistimos, el mandatario nacional sólo tuvo un evento que se desarrolló en el patio central del propio Palacio de Gobierno, aunque a su salida y tal vez por el enfado, pero se le observó cansado o enfermo.

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